La muerte de Aliste Vega ha reactivado el debate sobre la concesión de indultos en el contexto de enfermedades terminales. El diputado fallecido, conocido por su postura a favor de acelerar el proceso de indultos, murió mientras el Congreso debatía sobre el tema. Su muerte ha generado una nueva discusión sobre los criterios para otorgar estas medidas.
Desde el Partido Republicano se insistió en la necesidad de agilizar los trámites para personas con diagnósticos críticos. Lautaro Carmona, uno de los líderes del partido, advirtió que el debate no debe incluir a condenados por crímenes de lesa humanidad. Por su parte, la diputada Ximena Ossandón propuso evaluar cada caso individualmente.
La muerte de Aliste Vega ha puesto de relieve las tensiones entre los grupos políticos que defienden la celeridad en la tramitación de indultos y aquellos que piden un análisis más detallado. Esta situación refleja una división en la legislatura sobre cómo equilibrar la justicia con la compasión. La discusión continúa sin una solución clara en el horizonte.



























