El aluvión que azotó San Carlos de Apoquindo el jueves por la tarde causó graves daños en la zona oriental de la Región Metropolitana de Santiago. Según informes, seis personas resultaron lesionadas, mientras que más de dos mil viviendas sufrieron daños. La corriente de agua, barro y piedras arrastró vehículos y árboles, dejando calles inundadas y estructuras dañadas.

La fiscalía de Oriente inició una investigación para determinar el origen del aluvión y evaluar posibles responsabilidades penales. El fiscal jefe de Las Condes, Francisco Lanas, y el fiscal adjunto Manuel Zará liderarán las diligencias, apoyados por personal especializado del OS9 y Labocar de Carabineros. La investigación busca establecer si hubo negligencia en la gestión del drenaje o en la infraestructura local.

El fenómeno ocurrió tras intensas lluvias y el desborde de un canal, lo que generó una corriente poderosa que afectó la zona residencial. Las autoridades declararon alerta roja ante la posibilidad de más precipitaciones. El aluvión también impactó centros médicos y el sistema de transporte público, con un bus RED arrastrado y volcado en el lugar.

Este evento se suma a una serie de desastres naturales en la región, que han puesto en evidencia la necesidad de mejorar la infraestructura y la gestión de riesgos en áreas propensas a inundaciones. La comunidad local continúa en proceso de recuperación, mientras las autoridades evalúan medidas preventivas para evitar futuros incidentes.