La exmandataria chilena Michelle Bachelet decidió retirar su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas el 19 de septiembre, tras una serie de críticas y tensiones internas. La decisión generó un debate entre el oficialismo y la oposición, con acusaciones mutuas sobre la responsabilidad del fracaso. El expresidente Gabriel Boric, quien impulsó la postulación, defendió la iniciativa y aseguró que "valía la pena intentarlo". En tanto, el Presidente Sebastián Piñera, durante su gira en Nueva York, apoyó la decisión de Bachelet y expresó su deseo de reunirse con ella.

La postulación de Bachelet, respaldada por Brasil y México, fue vista como una oportunidad para la representación chilena en la ONU. Sin embargo, la falta de respaldo interno y la falta de coordinación con otros países generaron desacuerdos. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum destacó la calificación de Bachelet como "mujer extraordinaria" y reafirmó su apoyo, aunque reconoció el retiro de la candidatura. Los exministros chilenos denunciaron que Estados Unidos no respondió a las solicitudes de audiencia durante el proceso, lo que podría haber influido en el resultado.

El cierre de la candidatura de Bachelet deja abiertas las preguntas sobre la coordinación política y la representación internacional de Chile. Aunque el exmandatario Boric respaldó la postulación, la falta de consenso dentro del gobierno y la reacción del Presidente Kast reflejan una división interna que podría afectar futuras iniciativas diplomáticas.