Carlos Figueroa, exasesor principal del presidente Gabriel Boric, defendió públicamente la decisión del mandatario de adherirse al Escudo de las Américas, un organismo regional con participación de gobiernos conservadores. En una entrevista con **, Figueroa sostuvo que el avance de la derecha en la región está más relacionado con la alternancia del poder que con una ideología específica.
Según el exasesor, la adhesión del Chile a este organismo fue una decisión estratégica que buscó fortalecer la presencia chilena en América Latina. Aunque el Frente Amplio, partido de Boric, ha mantenido una postura crítica hacia el Escudo, Figueroa destacó que la decisión fue tomada con el objetivo de mejorar la influencia del país en el continente.
La decisión de Boric ha generado debate dentro de su propio partido. Algunos miembros del Frente Amplio han cuestionado la alianza, mientras que otros la han visto como una necesidad para mantener un rol relevante en la región. Figueroa, sin embargo, insistió en que el cambio de color político en América Latina no se debe a una tendencia ideológica, sino a la necesidad de alternar el poder.
Este tema se enmarca en un contexto más amplio de tensiones políticas en la región, donde varios países han cambiado de gobierno en los últimos años. La adhesión del Chile al Escudo de las Américas representa una señal de apertura hacia una coalición más amplia, aunque no necesariamente alineada con las ideas del Frente Amplio.



























