El presidente de Chile, Sebastián Piñera, expresó su decepción por el rechazo de la reforma migratoria que buscaba extender el plazo de detención para expulsar a migrantes irregulares. Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, Piñera señaló que el problema no radica en un voto, sino en la falta de comunicación efectiva con los parlamentarios que se opusieron al proyecto. La reforma, que buscaba mejorar la gestión de la migración, fue rechazada por el Congreso, lo que ha generado una discusión sobre la política migratoria del país. El mandatario destacó la necesidad de contar con herramientas legales para garantizar el control de la frontera y la seguridad nacional. La decisión ha sido vista como un desafío para el gobierno, que busca equilibrar la protección de los derechos humanos con la necesidad de controlar la entrada de migrantes. La situación refleja las tensiones entre diferentes grupos políticos y la complejidad de abordar un tema sensible en un contexto internacional.