El presidente de Chile, José Antonio Kast, continúa bajo presión tras su decisión de adherirse al Escudo de las Américas, un organismo regional dedicado a combatir el narcotráfico y otras actividades ilegales. Esta postura ha generado desacuerdos con ex mandatarios como Gabriel Boric y Michelle Bachelet, quienes expresaron su preocupación por las implicaciones de esta alianza. Kast ha insistido en que la adhesión no afectará la soberanía del país, aunque sus críticos temen que se pierda cierta independencia en asuntos internos. Mientras tanto, el mandatario se reúne con su gabinete en Santiago, donde se espera que aborde las consecuencias de su postura política. La tensión se ha agravado con la participación de líderes de otros países, que han señalado posibles riesgos para la estabilidad regional. La situación sigue siendo un tema de debate en el ámbito político chileno.