Lionel Messi jugó su último partido con la selección argentina el martes 6 de octubre en el Estadio Monumental de Buenos Aires. El encuentro, disputado frente a más de 85.000 aficionados, terminó con una victoria por 3-0 contra Benín. El astro del Barcelona fue el protagonista del partido, marcando dos goles y liderando la acción en cada momento.

El partido marcó el final de una carrera de más de 20 años con la selección argentina. Messi, conocido por su liderazgo y habilidad, dejó una huella imborrable en la historia del fútbol argentino. Durante el partido, el jugador expresó emociones en público, con lágrimas y aplausos de la afición. Su despedida fue un momento emotivo para toda la Argentina, que lo celebró como uno de sus héroes más importantes.

Messi había sido centro de debate en torno a las teorías conspirativas sobre la final del Mundial 2022, en la que Argentina perdió contra España. Durante su discurso de despedida, el jugador abordó el tema, rechazando cualquier suposición sobre el resultado del partido. Su presencia en el campo fue un recordatorio de su legado y de su importancia para el fútbol mundial. La despedida de Messi no solo fue un cierre de una era, sino también un homenaje a una carrera llena de logros y emociones.