El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció que el precio del kerosene subirá en Chile en un 6% como parte de una medida de ajuste fiscal. La decisión, anunciada el lunes, se produce en el marco de un aumento generalizado en los combustibles que comenzó el 1 de octubre. El kerosene, que ya costaba $218,8 por litro, experimentará un incremento significativo, lo que afectará a hogares y empresas que lo utilizan.

El gobierno justifica la medida como una respuesta a la realidad del mercado, afirmando que "hoy nadie consume parafina", lo que sugiere que la demanda por combustibles tradicionales ha disminuido. Quiroz destacó que el ajuste busca equilibrar las finanzas públicas y garantizar la estabilidad económica a largo plazo. Sin embargo, la medida ha generado críticas entre gobernadores regionales, quienes temen que afecte a las comunidades más vulnerables.

La Asociación de Gobernadores y Gobernadoras Regionales de Chile (Agorechi), liderada por Alejandro Santana, advierte que el ajuste podría ser un error si no se logra un acuerdo entre el Ejecutivo y las autoridades regionales. Los gobernadores se reunirán con Quiroz para discutir cómo ajustar el porcentaje de reducción, buscando un equilibrio entre las necesidades fiscales y los impactos sociales. La situación refleja una tensión entre políticas económicas y la realidad de los ciudadanos, especialmente en un contexto de inflación y escasez de recursos.