La oposición realizó una interpelación al canciller en el parlamento, abordando temas considerados sensibles. Entre ellos, la defensa de la soberanía nacional y las negociaciones con Estados Unidos. Durante el debate, se expusieron puntos de controversia relacionados con la política exterior del país. La intervención fue criticada por exponer asuntos delicados sin una preparación adecuada. El canciller respondió a las preguntas, pero no se logró un consenso entre las partes. La sesión terminó con tensiones, pero sin incidentes graves. Esta situación refleja la polarización política actual en el país. La interpelación marcó un momento importante en la discusión sobre la relación con Estados Unidos. La oposición espera respuestas claras en futuras sesiones. La tensión sigue siendo un tema de debate en el parlamento.