El presidente de Paraguay, Santiago Peña, sigue en el poder tras el fracaso de una sesión en el Congreso para tratar su renuncia, mientras el Senado reanuda el juicio político contra él. La iniciativa, relacionada con la crisis del Banco Ueno, fue suspendida por falta de quórum, pero el proceso judicial continúa. El mandatario anunció que ejercerá su derecho a defensa ante el Congreso, luego de que legisladores del Partido Colorado se retiraran.

El Partido Colorado, al que Peña pertenece, respaldó el juicio político en su contra, según confirmó el exmandatario Horacio Cartes. La Cámara Alta comenzó a revisar las acusaciones relacionadas con la crisis del Banco Ueno y fijó una comparecencia del jefe de Estado para el viernes. La situación se intensificó cuando el Congreso aplazó la sesión conjunta, lo que dejó en suspenso la decisión sobre la renuncia del presidente.

La crisis del Banco Ueno, que involucra acusaciones de manejo inadecuado de recursos públicos, ha generado una polarización política en el país. El Senado retomará el juicio político este viernes, mientras Peña mantiene su cargo como presidente. La situación refleja una tensión interna dentro del Partido Colorado, que ha sido criticado por su papel en la gestión de la crisis financiera. La crisis también afectó a instituciones como la Conmebol y la Asociación Paraguaya de Fútbol, que tenían grandes sumas depositadas en el banco.

La crisis del Banco Ueno ha expuesto una red de intereses que involucra a medios, política y fútbol en Paraguay. La situación ha generado una polarización en el país, con la oposición criticando a Peña y a su partido por su manejo de la situación. El juicio político representa un momento crucial en la vida política paraguaya, con implicaciones para el futuro del gobierno.