El Real Madrid cayó 2-1 ante el Atlético de Madrid en el derbi disputado en el Riyadh Metropolitano, un partido marcado por polémica en torno al arbitraje. El técnico José Mourinho criticó duramente la actuación del árbitro Miguel Ángel Ortiz Arias, quien no expulsó a dos jugadores del Atlético por entradas duras, según el comunicado oficial del club blanco. La derrota deja al Real en la lucha por la segunda plaza de LaLiga, mientras el Atlético se acerca al Barcelona.
Giuliano Simeone fue clave en la victoria del Atlético, aprovechando un penalti y la expulsión de Huijsen. El árbitro no mostró tarjetas rojas a los locales, lo que generó controversia. Mourinho destacó la actitud de sus jugadores pero consideró que las expulsiones condicionaron el desarrollo del partido. El Real se vio perjudicado por decisiones arbitrales en la primera parte, según el análisis de un medio especializado.
El partido fue visto como un factor en la lucha por la segunda plaza, con el Atlético arrebatando la posición al Real. La polémica sobre el arbitraje sigue siendo un tema central en las reacciones del club y su entrenador. El Real publicó un comunicado calificando el arbitraje como "pésimo", mientras que el Atlético se consolida como uno de los principales rivales en la competición.


























