El canciller chileno, José Antonio Kast, se reunió con exministros de Relaciones Exteriores para evaluar la adhesión del país a la iniciativa de seguridad propuesta por Donald Trump. Aunque varios funcionarios expresaron reservas, el gobierno finalmente aceptó el acuerdo durante la visita de Trump a la ONU. Esta decisión se produce una semana antes del viaje del mandatario a Nueva York, donde pronunciará un discurso polémico.

Mientras tanto, el presidente español, Pedro Sánchez, criticó el discurso de Trump en la Asamblea General, calificándolo de "muy ideológico" y "no respaldado por los hechos". Sánchez también defendió una relación constructiva con Marruecos tras la crisis migratoria en Ceuta. En otro frente, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, respondió directamente a Trump, acusándolo de promover el terrorismo y recordando ataques contra Irán.

La delegación estadounidense abandonó temporalmente la sala de sesiones tras las críticas del presidente iraní, quien tachó a EE.UU. Y a Israel de terroristas. Paralelamente, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, instó a la comunidad internacional a apoyar elecciones libres en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití. Estas tensiones reflejan la complejidad de las relaciones internacionales durante la Asamblea General de la ONU.