El presidente chino, Xi Jinping, inició su visita a Estados Unidos el miércoles, en un encuentro programado con el presidente estadounidense, Donald Trump. Esta reunión, que se enmarca en una serie de conversaciones sobre la estabilidad estratégica entre ambos países, busca abordar tensiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas. La visita se produce en un contexto de creciente complejidad en las relaciones entre China y Estados Unidos, marcadas por disputas comerciales y desacuerdos sobre temas globales.

Mientras tanto, en Chile, el exembajador en China expresó preocupación por la política exterior del gobierno actual, que según él, tiende a acercarse demasiado a Estados Unidos. Esta crítica se suma a una serie de tensiones en la región, donde algunos gobiernos buscan equilibrar sus relaciones con las grandes potencias. En Arabia Saudita, por otro lado, los rebeldes hutíes han amenazado con atacar intereses estadounidenses si Washington apoya la coalición saudita en la región.

La OCDE, por su parte, ha revisado al alza sus proyecciones de crecimiento económico para España en 2026, atribuyéndolo a un sólido crecimiento de la demanda interna. Aunque no directamente relacionado con la visita de Xi, este dato refleja cómo las dinámicas globales impactan en distintas economías. La reunión entre los líderes chino y estadounidense sigue siendo el foco principal de atención en el escenario internacional.