Durante protestas en el centro de Santiago, la policía Carabineros detuvo a 29 personas y registró tres heridos entre sus efectivos. El incidente ocurrió el 18 de octubre, según informes oficiales.
Un detenido fue identificado por lanzar un artefacto incendiario contra los Carabineros, mientras que otro fue señalado por robo con violencia a un local comercial. Un tercer policía resultó lesionado tras ser objeto de vandalismo contra cámaras de seguridad ubicadas en la Alameda.
Las protestas se desarrollaron en el centro de la capital chilena, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. La policía destacó la calma general en el resto de la ciudad, aunque confirmó la presencia de grupos que intentaron bloquear calles y causar daños a infraestructura pública.
Este episodio se produce en un contexto de creciente tensión social en Chile, donde movimientos de protesta han surgido en respuesta a diversas demandas, incluyendo mejoras en servicios públicos y justicia social. Las autoridades han llamado a la calma y han reforzado la presencia policial en las zonas críticas.






























