El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, junto al gobernador de Santiago, Claudio Orrego, y funcionarios de salud, exige al gobierno una respuesta ante los hechos de violencia ocurridos en los Centros de Salud Familiar (Cesfam) de Bajos de Mena. La situación ha generado una demanda clara de responsabilidad política.
Toledo señaló que las autorités deben actuar para garantizar la seguridad en los centros de salud. El alcalde mencionó la presencia de un ministro de Seguridad, un presidente y una Constitución, lo que, según él, debería haber evitado los incidentes. Los funcionarios presentes en la reunión coincidieron en que la violencia en estos espacios no puede seguir siendo tolerada.
Los hechos ocurridos en Bajos de Mena han sido denunciados por varios vecinos y trabajadores del sector salud. Aunque no se han reportado heridos graves, la tensión ha aumentado en la zona. El gobierno ha sido llamado a intervenir de inmediato para restablecer el orden y prevenir futuras situaciones.
Este tipo de incidentes no es nuevo en Chile. En los últimos años, se han registrado casos similares en otros centros de salud, lo que ha generado críticas sobre la falta de medidas preventivas. La violencia en espacios públicos, especialmente en instituciones de salud, ha sido un tema recurrente en el debate político.
La situación refleja una creciente inquietud sobre la seguridad en el país. Los líderes locales piden una acción concreta, no solo en el caso de Bajos de Mena, sino como parte de una política más general de protección de los ciudadanos. La respuesta del gobierno será clave para calmar la situación y evitar que se repitan estos episodios.





























