Cuatro petroleros iraníes han explotado en el estrecho de Ormuz tras colisionar con minas submarinas, según informó la Guardia Revolucionaria iraní. Los buques, según el comunicado, no siguieron las advertencias de evitar la ruta sur del estrecho, que está prohibida para el tránsito sin autorización. La Guardia Revolucionaria atribuyó la responsabilidad total de los incidentes a los propietarios de los buques.
El estrecho de Ormuz, uno de los puntos más transitados del mundo, ha sido en varias ocasiones blanco de tensiones entre Irán y Arabia Saudita. En este caso, las minas submarinas fueron colocadas en la zona sur del estrecho, una área que ha sido objeto de disputas territoriales y de seguridad en los últimos años. La explosión de los petroleros ha causado daños significativos, aunque no se han reportado bajas humanas.
Este incidente se produce en un contexto de creciente inestabilidad en la región del Golfo Pérsico. Las tensiones entre Irán y sus vecinos han aumentado en los últimos meses, especialmente tras la muerte del líder iraní general Qasem Soleimani a manos de una operación estadounidense. La Guardia Revolucionaria ha reiterado su postura de defensa territorial y ha advertido contra cualquier acción que considere una agresión contra su soberanía. La situación sigue siendo de alto riesgo, con la comunidad internacional vigilante ante posibles escaladas.
























