El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió de un "segundo Holocausto" si pierde las elecciones, vinculando su posible derrota con un riesgo existencial para el país. Esta declaración, publicada dos días antes del voto, incluyó una imagen de una explosión nuclear generada con inteligencia artificial.

El gobierno iraní respondió con una advertencia similar, afirmando que Israel se volvería "inhabitable" si se produjera un ataque contra sus intereses nacionales. El presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, hizo esta declaración en un comunicado oficial.

Mientras tanto, Irán también alertó contra la presencia de buques de guerra estadounidenses en el Golfo Pérsico. Las autoridades iraníes indicaron que no permitirán el regreso de estas embarcaciones a la zona, en un contexto de aumento de la presencia militar estadounidense en Oriente Medio. Estados Unidos ha enviado el portaaviones USS Theodore Roosevelt a la región, sumándose a otros buques de guerra ya presentes, como el USS George H. W. Bush y el USS George Washington.

La tensión entre Irán y Estados Unidos se intensifica en medio de rumores sobre posibles bombardeos contra Irán por parte de Washington y Tel Aviv, tras las elecciones legislativas del 3 de noviembre. La situación refleja un clima de inestabilidad en la región, con declaraciones cada vez más agresivas por parte de ambos lados.