El gobierno chileno anunció que no continuará con la construcción de nuevos módulos de máxima y alta seguridad en la cárcel de Santiago. La decisión, anunciada por la Subsecretaría de Justicia, indica que la licitación para el proyecto incluirá solo la operación del recinto, sin obras de ampliación.
La medida se toma tras una disputa judicial iniciada por la Municipalidad de Santiago, que logró paralizar el proyecto. La ciudad había solicitado la construcción de nuevos módulos para mejorar las condiciones de seguridad en la institución. El gobierno, sin embargo, decidió no avanzar con esta parte del plan.
La decisión refleja una tensión entre el gobierno central y las autoridades locales sobre la gestión de infraestructuras penales. La suspensión del proyecto deja en suspensión la expansión de la cárcel, lo que podría afectar la capacidad del sistema penitenciario para albergar a más presos. La situación sigue siendo objeto de debate legal, con la posibilidad de que se reanuden las discusiones en el futuro.
























