La FIFA envió a Chile a sus emisarios para revisar la separación de la ANFP de la Federación de Fútbol, un tema que generó tensión. Pablo Milad, presidente de la Federación, negó haber visto un "escándalo" durante la reunión. Según fuentes locales, las exigencias de la FIFA se centran en la reforma del fútbol chileno, especialmente en la implementación de la ley SADP.

La reunión, que tuvo lugar en febrero, fue parte de un proceso para ajustar la estructura del fútbol nacional. La FIFA exige una transformación drástica, lo que ha generado desacuerdos entre las partes. Milad insistió en que no hubo ninguna situación conflictiva durante el encuentro.

La Federación de Fútbol chilena enfrenta presión por su modelo actual, que ha sido criticado por no cumplir con estándares internacionales. La ley SADP, promulgada recientemente, busca modernizar el sistema, pero su aplicación ha sido lenta. La FIFA ha insistido en que se respeten sus directrices para garantizar la competitividad del fútbol chileno.

Este tema ha sido recurrente en las últimas semanas, con debates sobre la autonomía de la ANFP y la necesidad de alinear las reglas con las de la FIFA. Aunque Milad negó cualquier conflicto, la situación refleja las tensiones entre instituciones nacionales y la organización mundial. La resolución del asunto dependerá de la negociación entre ambas partes.