El delantero argentino Brian Fernández habló abiertamente sobre su primer contacto con las drogas durante su etapa en Chile. A los 13 años, según confesó, comenzó a consumir cocaína, lo que marcó un punto de inflexión en su vida. Fernández jugó en el club Unión La Calera, ubicado en la región del Biobío, durante varios años.

Su uso de drogas, según explicó, se intensificó con el tiempo y terminó por afectar su rendimiento físico. Los entrenadores y compañeros notaron cambios en su actitud y en su condición física. Fernández admitió que el consumo le impidió alcanzar la estatura futbolística que sus condiciones físicas parecían indicar.

La situación se complicó cuando el jugador decidió dejar las drogas. Aunque logró recuperar parte de su forma, el daño ya había sido hecho. Su carrera en Chile se vio afectada, lo que lo llevó a abandonar el fútbol profesional.

Fernández, ahora en la vida civil, habla de su experiencia como una lección aprendida. Aunque no se ha especificado el momento exacto de su salida del fútbol, su testimonio ha sido compartido en medios locales. Su caso refleja los desafíos que enfrentan los deportistas jóvenes en contextos de presión y exposición.