La delegación española de Copa Davis experimentó un momento de tensión durante una práctica en el Estadio Nacional, tras la ocurrencia de un temblor. Rafael Jódar y Jaume Munar se encontraban en el Court Central Anita Lizana cuando se detectó el movimiento. Varios miembros de la comitiva y encargados de la transmisión notaron la sacudida, lo que generó preocupación momentánea. Aunque no se reportaron daños estructurales, el incidente fue un recordatorio de la fragilidad de los espacios deportivos en zonas de riesgo sismico.
El temblor, aunque de baja magnitud, interrumpió temporalmente la actividad. Los jugadores y el equipo técnico se mantuvieron calmos, y se realizó una revisión rápida del estado del recinto. La organización aseguró que las medidas de seguridad fueron respetadas y que no se presentaron riesgos para los participantes. Este episodio refleja la importancia de los protocolos de emergencia en eventos internacionales.
La Copa Davis continúa su desarrollo con la participación de España, mientras que la comunidad internacional sigue de cerca los desafíos logísticos y ambientales que pueden surgir en competencias multilaterales. La situación actual no afecta el calendario ni la participación de los jugadores en los próximos partidos.





























