Estados Unidos confirmó por primera vez que desplegó armas en el espacio, según el secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink. Esta declaración ha generado controversia y preocupación, ya que señala la existencia de capacidades ofensivas y defensivas en órbita. Rusia, por su parte, ha insistido en que el espacio debe permanecer libre de armas, con el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, destacando la importancia de esta postura. La confesión estadounidense se produce en un contexto donde Washington teme el crecimiento de las capacidades espaciales de Rusia y China. Mientras tanto, Beijing no ha hecho comentarios públicos sobre el tema, lo que ha alimentado especulaciones sobre su postura. La situación plantea nuevas tensiones en la competencia espacial internacional, con posibles implicaciones para la seguridad global.