El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su esperanza de que la guerra con Irán termine próximamente, señalando que Teherán busca un acuerdo. Esta declaración surgió durante un contexto de estancamiento en las negociaciones mediadas por Pakistán para resolver el conflicto abierto desde febrero.
A la vez, la Cámara de Representantes aprobó una ley que otorga a Trump mayores poderes para impuestos y sanciones contra Rusia e Irán. Esta medida busca reforzar las acciones contra ambos países, basándose en la guerra de Ucrania y la situación en Oriente Medio.
La ley permite al mandatario aplicar sanciones más severas, incluyendo aranceles adicionales, como parte de una estrategia para contener las actividades de ambos gobiernos.
Estas decisiones reflejan una postura más dura de Estados Unidos hacia Irán, mientras se mantiene la presión sobre el régimen iraní para alcanzar un acuerdo.






























