Lula da Silva, presidente brasileño, anunció que viajará a la ONU para confrontar directamente a Donald Trump sobre su interferencia en las elecciones brasileñas. Esta decisión surge tras críticas internacionales al presidente estadounidense por su postura confrontacional hacia otros países. Mientras tanto, en Estados Unidos, la Cámara de Representantes aprobó una ley que otorga a Trump poderes para impuestos más severos contra Rusia e Irán, en respuesta a la guerra en Ucrania.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, rechazó las amenazas de Trump por el acercamiento de Ottawa a la Unión Europea. Carney destacó que Canadá y Europa comparten valores comunes y que su alianza es estratégica, no opportuna. A pesar de las presiones, Ottawa sigue avanzando en su relación con la UE, lo que ha generado tensiones con Washington.

La Reserva Federal de EE.UU. Subió su tasa de interés, pero el mensaje fuerte acompañó la medida, lo que generó inquietud en los mercados. Kevin Warsh rechazó las exigencias de Trump de reducir los costos de endeudamiento, mientras que la nueva directora de la Fed tomó la decisión de subir tipos. Estas acciones reflejan una divergencia entre la política económica del gobierno y la postura del presidente.

En otro frente, Trump amenazó con imponer aranceles a la UE si Canadá se convierte en miembro asociado, lo que podría afectar las relaciones comerciales entre los tres países. Aunque no hay una respuesta oficial de la UE, la situación muestra la tensión persistente en las relaciones internacionales bajo la presidencia de Trump.