El candidato a la presidencia brasileña, Flávio Bolsonaro, hijo del ex-presidente Jair Bolsonaro, anunció a través de redes sociales la cancelación de su asistencia al último debate electoral. La cita, programada para transmitirse por TV Globo, fue cancelada tras la decisión del candidato del Partido Liberal (PL), quien ya había dejado de participar en el debate previo. El ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), también se retiró del debate, lo que provocó la cancelación del encuentro.
La decisión de ambos candidatos se produce en un contexto de intensa campaña electoral. Lula y Flávio Bolsonaro han intensificado sus ataques mutuos, acusándose de corrupción y de recibir financiación externa. La campaña se ha caracterizado por acusaciones cruzadas y una disputa por el voto religioso. Además, se ha reportado una investigación sobre posibles financiaciones estadounidenses a iniciativas de derecha en Brasil.
La suspensión de servicios consulares de Estados Unidos y Australia, a dos días de las elecciones, ha sido denunciada por el Partido de los Trabajadores como una injerencia externa. El dirigente Edinho Silva calificó la medida como "inédita" y advirtió sobre el riesgo de presiones externas en la contienda electoral. La situación ha generado preocupación sobre la independencia del proceso democrático brasileño.
La primera vuelta electoral se celebrará este domingo, con Lula buscando la reelección frente a Flávio Bolsonaro. La cancelación del debate ha dejado a la población con menos información sobre las propuestas de los candidatos, lo que podría influir en el resultado final. La campaña electoral en Brasil se ha convertido en un escenario de tensión política, con acusaciones y desacuerdos que marcan el clima antes de las elecciones.


























