El presidente francés Emmanuel Macron ha rechazado la dimisión del ministro del Interior, Laurent Nuñez, tras las violentas protestas del sábado que provocaron numerosos disturbios en varias ciudades del país. Nuñez había presentado su renuncia tras la escalada de tensiones, pero Macron ha decidido mantenerlo en su cargo, argumentando la necesidad de liderazgo en las fuerzas de seguridad.

Según informaciones oficiales, las protestas del sábado se han saldado con más de 2.400 personas detenidas y un elevado número de heridos. Las manifestaciones, que comenzaron como protestas pacíficas, se han convertido en enfrentamientos con las fuerzas de orden público en varias zonas urbanas. Nuñez ha admitido su responsabilidad en los acontecimientos, destacando su compromiso con la situación.

Las protestas han sido una respuesta a las medidas económicas y sociales anunciadas por el gobierno francés, incluyendo aumentos de impuestos y cambios en el sistema de pensiones. Esta oleada de disturbios representa una de las mayores crisis sociales en Francia en los últimos años. La decisión de Macron de mantener a Nuñez en el cargo refleja una postura de estabilidad y control en un momento de inestabilidad. La situación sigue siendo de gran atención, tanto a nivel nacional como internacional.