El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pronunció un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas donde defendió la presencia israelí en territorios ocupados y minimizó la violencia ejercida por colonos en Cisjordania. Durante su intervención, Netanyahu calificó a los colonos extremistas como "jóvenes delincuentes" y rechazó la acusación de genocidio en Gaza. Además, criticó a Europa por "rendirse al antisemitismo".

La presencia de Netanyahu en la ONU fue marcada por tensiones. Varios delegados internacionales abandonaron la sala al inicio de su intervención, señal de protesta. En su discurso, Netanyahu también justificó los bombardeos contra Irán y respondió a críticas internacionales sobre la situación en la Franja de Gaza.

Mientras tanto, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, rechazó las acusaciones contra Netanyahu, afirmando que "ninguna mentira" podrá cambiar la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional. En paralelo, activistas estadounidenses, como Susan Sarandon y Hannah Einbinder, fueron detenidas durante una protesta contra Netanyahu en la sede de la ONU.

Kuwait también utilizó la plataforma de la ONU para denunciar ataques iraníes con misiles y drones, exigiendo una desescalada en el conflicto con Estados Unidos. La situación sigue siendo compleja, con múltiples actores involucrados en una serie de tensiones geopolíticas.