Los estadounidenses votaron el 3 de noviembre en elecciones de medio mandato que determinarán el control del Congreso y el futuro del mandato de Donald Trump. Las elecciones renovaron la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, lo que podría cambiar el equilibrio de poder en el Congreso. Los demócratas buscan recuperar la mayoría en la Cámara y ganar terreno en el Senado, mientras que los republicanos intentan mantener su influencia.
Las elecciones se celebraron en un contexto de creciente desgaste de Trump, según encuestas que muestran una disminución en su apoyo. Factores como el aumento del costo de vida, los precios de los combustibles y la incertidumbre laboral influyeron en la decisión de los votantes. La participación anticipada fue mayor que en elecciones anteriores, lo que sugiere un interés elevado en el resultado.
Estas elecciones son cruciales para la carrera presidencial de 2028, ya que definirán el respaldo político de Trump y su capacidad para implementar su agenda. Si los demócratas obtienen una mayoría en la Cámara, podrían limitar su influencia en el Congreso, lo que afectaría su capacidad para aprobar leyes o proyectos. Aunque Trump sigue siendo presidente, el control del Congreso podría marcar el inicio de su declive político.
























