Trump ha expresado su disposición para que el ex candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro se quede en Estados Unidos "todo el tiempo que quiera" tras su derrota electoral. Aunque ha descartado reunirse con él, el presidente estadounidense ha defendido a Bolsonaro, afirmando que fue tratado "muy mal, muy injustamente".

En declaraciones recientes, Trump ha señalado que las elecciones brasileñas fueron "una vergüenza" y que Bolsonaro merece respeto. A pesar de esto, ha rechazado cualquier encuentro formal entre ambos. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha confirmado que Washington no intervino directamente en la decisión de Bolsonaro de abandonar Brasil tras su derrota.

La situación se produce en un contexto de elecciones intermedias en Estados Unidos, donde el poder de Trump podría verse limitado. Aunque no se elegirá un nuevo presidente el 3 de noviembre, los votantes decidirán sobre el futuro político del mandatario. La relación entre Trump y figuras brasileñas ha sido un tema recurrente en su agenda política, especialmente tras la victoria de Lula da Silva en las elecciones del domingo pasado.

La postura de Trump hacia Bolsonaro refleja una combinación de apoyo y distanciamiento, lo que podría tener implicaciones en las relaciones entre ambos países. Aunque no hay planes concretos de reunión, la invitación a permanecer en EE.UU. Sugiere una cierta continuidad en la relación entre ambos líderes.