El general García-Huidobro, comandante del Ejército en la zona afectada, describió la situación tras el aluvión que azotó el oriente de Santiago a partir del 8 de octubre. Según su relato, las inundaciones dejaron consecuencias severas, con casas cubiertas de barro hasta dos o tres metros de altura.
El alto mando militar indicó que disponían de medios para responder a emergencias, pero la magnitud del desastre fue notable. Las autoridades informaron sobre la necesidad de evacuaciones y la dificultad para acceder a algunas zonas debido a la intensidad del agua.
Las Condes, un sector de Santiago, ha sido históricamente vulnerable a inundaciones por su topografía y la cercanía de ríos. Este aluvión se suma a otros eventos similares en los últimos años, lo que ha generado preocupación sobre la preparación de la ciudad ante fenómenos climáticos extremos. La situación sigue siendo monitoreada por las autoridades locales.




























