Más de 400 mil personas participaron en nuevas jornadas de protestas en Francia, según informes locales. El gobierno activó un amplio operativo de seguridad para controlar las manifestaciones. Alrededor de 70 mil efectivos, incluyendo vehículos blindados, helicópteros y drones, fueron desplegados en varias ciudades.
Las protestas se desarrollaron en diferentes zonas del país, con un fuerte despliegue policial. Las autoridades informaron que el operativo incluyó medidas preventivas para garantizar la seguridad de los participantes y la población civil. No se reportaron incidentes graves durante la jornada.
El contexto de las protestas se relaciona con tensiones sociales recientes, incluyendo incidentes de violencia en la región de París. El presidente Emmanuel Macron visitó la zona afectada tras un tiroteo que dejó un muerto y cinco heridos. En ese contexto, el mandatario atribuyó el ataque a una "ideología racista", mientras las autoridades continúan investigando el caso. La Policía detuvo al principal sospechoso y a otras tres personas vinculadas al incidente.




























