Un hombre fue asesinado y cinco personas heridas en un tiroteo en las afueras de París, según informes oficiales. El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó el ataque como un "tiroteo racista" y lo describió como un "punto de inflexión" para el país. El incidente ocurrió en una zona periférica de la capital francesa, donde se registraron disturbios tras la protesta estudiantil.

Macron afirmó que el ataque fue el primer caso en el que se atacó a personas por el color de su piel en Francia. Durante una conferencia de prensa, el mandatario instó a la población a no caer en la trampa de la confrontación. "No debemos permitir que este tipo de actos se normalicen", dijo. Las autoridades han anunciado que investigan el incidente como un acto de terrorismo.

La policía francesa desplegó más de 70.000 agentes en todo el país para prevenir nuevos disturbios. El toque de queda fue extendido hasta el lunes 26 de octubre en zonas como la Plaza de la República en París. Las protestas estudiantiles, que comenzaron como movilizaciones contra las políticas económicas del gobierno, han ganado fuerza en las últimas semanas.

El tiroteo ocurrió días después de que estudiantes franceses anunciaran nuevas protestas este fin de semana. Macron intentó calmar el descontento durante una reunión con representantes de los estudiantes. Sin embargo, el ataque ha generado una reacción de condena generalizada en el país. Las organizaciones de derechos humanos han llamado a la calma y a la solidaridad frente a los actos de violencia.