La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) cerró su sede en Peñalolén tras una decisión de la municipalidad por irregularidades financieras. El edificio fue clausurado debido a una deuda millonaria acumulada con el municipio. Pablo Milad, presidente de la ANFP, reaccionó a la medida, acusando al alcalde de buscar visibilidad. La ANFP, organismo que regula el fútbol profesional en Chile, enfrenta dificultades económicas que han llevado a esta situación. La municipalidad señaló que la deuda no fue pagada a pesar de múltiples solicitudes. Milad criticó la acción como una forma de hacerse conocer, afirmando que la ANFP no tiene recursos para cumplir con los pagos. La situación ha generado preocupación dentro del entorno del fútbol chileno. La ANFP deberá resolver el problema para poder reabrir sus instalaciones. La deuda se suma a otros problemas financieros que afectan al organismo. La decisión de la municipalidad refleja la tensión entre instituciones locales y organismos nacionales. La situación podría tener consecuencias en la gestión del fútbol profesional en el país.