En Brasil, la segunda vuelta electoral se acerca, con Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva como principales candidatos. Según la encuesta Datafolha, Bolsonaro lidera con el 52% de los votos válidos, mientras que Lula se mantiene en el 48%. La primera vuelta, celebrada el domingo pasado, mostró una brecha mínima entre ambos, con Bolsonaro obteniendo el 47,03% y Lula el 45,16%.

La campaña se ha caracterizado por estrategias distintas. Bolsonaro busca debatir directamente con los ciudadanos, mientras que Lula se enfoca en atacar las debilidades del ultraderechista. En Río de Janeiro, miles de estudiantes pro-Lula han llenado plazas históricas, exigiendo la financiación de la enseñanza pública y criticando los recortes propuestos por Bolsonaro.

La elección del 25 de octubre representa un momento crucial para el país. Lula, ex presidente y líder del Partido de los Trabajadores, ha sido acusado de corrupción en el pasado, aunque su partido afirma que las acusaciones son infundadas. Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, ha defendido una política más conservadora, con enfoque en seguridad y reducción del gasto público.

La tensión electoral ha generado protestas y debates en las redes sociales. Mientras que Bolsonaro busca consolidar su base electoral mediante discursos directos, Lula intenta ganar apoyo mediante la crítica a las políticas del ultraderechista. La elección podría marcar un cambio significativo en la dirección del país.