El ex presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue detenido por la policía tras su destitución por el Senado, como consecuencia del escándalo de quiebra del banco Ueno Bank. La medida judicial se aplicó minutos después de que el Senado aprobara su destitución, lo que lo dejó sin protección legal. Peña fue acusado de responsabilidad en el fraude financiero que afectó a miles de ahorradores.
La crisis del banco Ueno Bank, que fue cerrado por el Banco Central, dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas. El Ministerio Público ordenó la captura de Peña, quien fue entregado a la policía el viernes por la noche. La Fiscalía investiga presuntos delitos como lesión de confianza y tráfico de influencias.
La situación se intensificó con protestas en las calles de Asunción, donde ciudadanos exigieron justicia y la destitución del presidente. La crisis financiera, que involucró a altos funcionarios, generó una crisis política sin precedentes en el país. La Conmebol, organización que rige el fútbol sudamericano, también se vio afectada, al comprometer parte de sus ganancias en el escándalo.
La falta de regulación en el sector financiero y la corrupción en el poder político han sido criticadas por medios y analistas. La crisis de Ueno Bank no solo afectó a los ahorradores, sino que también puso en tela de juicio la integridad del sistema político paraguayo. La situación sigue en desarrollo, con el expresidente bajo arresto domiciliario y una investigación en marcha.


















