El ex-presidente paraguayo Santiago Peña enfrenta la posibilidad de ser encarcelado preventivamente tras la crisis del Banco Ueno, que dejó sin ahorros a miles de ciudadanos. La Fiscalía solicitó formalmente su detención como medida preventiva, en medio de una investigación sobre la gestión de los fondos públicos depositados en la entidad. El juez Humberto Otazú ordenó la medida, argumentando que Peña, como exmandatario, maneja información sensible relacionada con temas como el crimen organizado.
El magistrado destacó que Peña no será trasladado a una cárcel común, debido a la naturaleza de los datos que podría manejar. El abogado Ricardo Preda defendió al exjefe de Estado, afirmando que no tiene capacidad para interferir en las diligencias y que sus inversiones anteriores en el grupo empresarial no implican responsabilidad directa. Sin embargo, la investigación continúa, con el objetivo de esclarecer el manejo de los recursos públicos y la responsabilidad en el colapso del banco.
La crisis de Ueno Bank reveló debilidades institucionales en Paraguay, según una calificadora que destacó falencias en el control de la corrupción y la eficacia del gobierno. Aunque no se prevé un impacto inmediato en el perfil crediticio del país, el caso ha generado una gran preocupación en la sociedad. La ex-presidenta Pedro Alliana asumió el cargo de Peña y prometió que los ahorradores recuperarán sus fondos tras el cierre del banco. Mientras tanto, la exfutbolista Larissa Riquelme expresó su dolor tras perder sus ahorros en la crisis.

















