El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue detenido por la policía nacional del país tras ser destituido por el Senado en un juicio político. La medida judicial se aplicó minutos después de que el Senado aprobara su destitución, lo que lo dejó sin protección legal. Peña enfrenta acusaciones de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio, relacionadas con el cierre del banco Ueno Bank, que dejó a miles de clientes sin acceso a sus cuentas.

La crisis del banco Ueno Bank, liquidado por el Banco Central, generó una gran preocupación en la población. Ocho directivos de la entidad y otras 19 personas vinculadas a empresas investigadas fueron imputadas. La fiscalía investiga la responsabilidad del presidente en el fraude financiero que derivó en la quiebra del banco. La situación ha provocado protestas en las calles de Asunción, con decenas de personas en vigilia permanente exigiendo justicia y la destitución del mandatario.

La crisis financiera ha afectado a la economía del país y ha generado desconfianza en el sistema bancario. La falta de regulación y la influencia del capitalismo salvaje en el Estado han sido criticadas por medios y analistas. Claudia Sheinbaum, la secretaria de la Presidencia de México, destacó la necesidad de separar el poder económico del político. La situación sigue en desarrollo, con el presidente detenido y su caso en manos de la fiscalía.