El Senado de Paraguay aprobó la destitución del presidente Santiago Peña en un juicio político por el escándalo relacionado con el colapso del Banco Ueno. La decisión fue tomada en una votación unánime, con la participación de 44 senadores. Peña, de 47 años, se convirtió en el segundo presidente en la historia reciente del país en ser destituido de su cargo mediante este procedimiento, después de Fernando Lugo.

La resolución fue adoptada en medio de una gran concentración de personas, especialmente jóvenes, frente al Congreso. El presidente fue removido del cargo en ausencia, ya que no presentó su renuncia. Según las informaciones, el Senado lo declaró culpable de "mal desempeño de funciones". Además, se ordenó su detención tras su destitución.

El caso Ueno Bank se ha convertido en el foco central del juicio político. El banco, que era una institución financiera importante en Paraguay, sufrió un colapso que generó una crisis económica y social. Las autoridades investigaron la gestión del gobierno en relación con este evento. La decisión del Senado refleja una respuesta política a la presión pública y a las demandas de transparencia.

La situación marca un momento crucial en la política paraguaya, con implicaciones para la estabilidad del país. La destitución de Peña representa un precedente en la historia del país, y su detención podría tener consecuencias legales adicionales. La comunidad política y la sociedad civil siguen de cerca los próximos pasos en este proceso.