El exministro de Interior de Rabat, Elizalde, acusó al gobierno actual de incumplir su promesa de mano dura contra la delincuencia. Según su declaración, el gobierno liberó a delincuentes condenados por delitos graves, incluyendo pederastas y violadores de derechos humanos. Elizalde señaló que el gobierno firmó decretos para liberar anticipadamente a estos individuos, lo que contradice su anterior compromiso.
El exministro criticó la política del gobierno actual, afirmando que los hechos son claros y que la acción tomada no refleja la firmeza prometida. Además, mencionó que Rabat intenta justificar esta decisión, pero los resultados son evidentes. No se proporcionaron detalles sobre el número de personas liberadas ni las circunstancias específicas de cada caso.
Este tipo de decisiones ha generado controversia en el ámbito político y social. Elizalde destacó la necesidad de mantener la coherencia entre las promesas y las acciones gubernamentales. La situación refleja una tensión entre la política de seguridad y los derechos humanos, un tema recurrente en la agenda política de Rabat. La comunidad espera una explicación clara y transparente sobre las decisiones tomadas.




























