El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció el lunes la aplicación de toques de queda parciales en varias ciudades a partir de la noche del lunes. Esta medida se tomó tras una serie de disturbios y saqueos registrados durante el fin de semana.

Los toques de queda afectan a ciudades específicas, según el decreto emitido por los prefectos. La medida busca contener la violencia y restablecer el orden público. Lecornu pidió a los prefectos que implementaran estas restricciones en respuesta a las protestas que se habían descontrolado.

Las protestas, que se intensificaron en varias ciudades, se manifestaron contra medidas económicas y sociales recientes. Según informes oficiales, no hubo víctimas fatales, pero hubo daños materiales significativos en algunos lugares.

Este no es el primer caso de toques de queda en Francia en el año. En marzo, se habían impuesto medidas similares en ciudades como París y Lyon tras protestas relacionadas con el aumento de impuestos.

La situación refleja un aumento de la tensión social en el país, con movilizaciones que han involucrado a diferentes grupos. El gobierno ha insistido en que las medidas son temporales y están destinadas a garantizar la seguridad pública.