El gobierno presentó un proyecto de reforma que busca modificar el rol del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). Según el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, la iniciativa busca reforzar el carácter consultivo del organismo. La propuesta incluye la reducción del número de integrantes del consejo del INDH de once a cinco. Además, se propone cambiar el sistema de nombramientos de los miembros del instituto.

La reforma busca limitar la facultad del INDH de interponer querellas contra instituciones o particulares. El gobierno argumenta que esta medida permitirá mayor eficiencia en la gestión del instituto. La iniciativa aún no ha sido aprobada y deberá pasar por el Congreso. El INDH ha sido criticado en el pasado por su falta de independencia y por su rol de fiscalización. La reforma generó controversia entre grupos de defensa de los derechos humanos. El debate se centra en el equilibrio entre la independencia del instituto y la eficacia de su acción.