El presidente paraguayo Santiago Peña anunció su renuncia el 5 de noviembre tras el colapso del Ueno Bank, uno de los principales bancos digitales del país. La institución, con vínculos estrechos con el mandatario, fue intervenida por el Banco Central por insolvencia financiera, lo que congeló los ahorros y tarjetas de casi tres millones de clientes. La crisis ha generado protestas masivas en Asunción y ha llevado al Congreso a iniciar un juicio político contra el presidente.

El Banco Central declaró la insolvencia del Ueno Bank el 4 de noviembre, lo que provocó que los usuarios no pudieran acceder a sus fondos ni realizar transacciones. La medida afectó a la mitad de la población paraguaya, según informes locales. Mientras tanto, el Senado convocó al presidente a comparecer ante el Legislativo para enfrentar el juicio político. La situación ha generado detenciones y una investigación penal por posibles irregularidades en la gestión del banco.

La crisis del Ueno Bank se desencadenó tras la revelación de prácticas financieras irregulares y la falta de transparencia en la gestión del banco. El presidente, miembro del Partido Colorado, ha sido acusado de haber favorecido a su círculo cercano en la toma de decisiones. A pesar de la renuncia, el país aún no ha definido quién asumirá la presidencia, mientras el juicio político avanza. La situación refleja una profunda inestabilidad política y financiera en Paraguay.