El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido de su cargo por la Cámara de Senadores tras ser declarado culpable en un juicio político por mal desempeño de funciones. La decisión fue aprobada con 44 votos a favor, un día después de que la Cámara de Diputados hubiera iniciado el proceso. Peña no asistió al juicio, argumentando que su ausencia buscaba evitar mayor división en el país.

El escándalo de Ueno Bank, banco que cerró en 2023, generó una crisis financiera y una pérdida estimada en 1 200 millones de dólares. Los diputados acusaron al presidente de responsabilidad directa en el desfalco. Peña había anunciado su renuncia previamente, pero no se hizo efectiva por falta de quórum en el Senado.

El juicio político fue abierto tras la revelación de irregularidades en la gestión del banco. Peña pidió una prórroga de 72 horas para preparar su defensa, pero la decisión de destituirlo fue rápida. La situación ha debilitado su apoyo político y ha generado una crisis institucional.

El caso Ueno Bank ha puesto en evidencia las tensiones dentro del gobierno y la falta de confianza en la gestión económica. La destitución de Peña marca un punto de inflexión en la política paraguaya, con consecuencias en la estabilidad del país.