El presidente renunciante de Paraguay, Santiago Peña, solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa en el juicio político que enfrenta en el Senado. La medida fue anunciada esta mañana, horas antes de que se iniciara el proceso de destitución. Peña está citado para las 10.00 de este viernes, pero pidió tiempo adicional para organizar su defensa.
El juicio político surge tras el colapso del banco Ueno Bank, cuya crisis financiera ha generado una grave situación política. El banco, que afirmaba tener más de 500.000 clientes al finalizar 2023, enfrentó problemas de solvencia y irregularidades crediticias. Las autoridades intervenieron para evitar un desastre sistémico.
La crisis desató una acusación contra Peña, quien fue señalado por su relación con el banco. La Cámara de Diputados aprobó la acusación en menos de 12 horas, lo que el presidente denunció como un "proceso exprés". A pesar de su renuncia, Peña se mantiene en el cargo, ya que el Congreso no ha aprobado oficialmente su salida.
El juicio político representa un momento crítico en la política paraguaya. La situación refleja una tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo, exacerbada por la crisis bancaria. Peña ha insistido en que su defensa no es por orgullo personal, sino para "rendir cuentas y dar explicaciones al pueblo paraguayo".
La crisis de Ueno Bank puso en peligro la estabilidad económica del país. La intervención del banco ha generado desconfianza en el sistema financiero y ha afectado la confianza pública en las instituciones. La situación ha sido analizada por expertos, quienes han destacado el impacto político y financiero de la crisis.
Este escándalo ha generado una polarización en el país. Mientras algunos lo ven como un caso de responsabilidad, otros lo consideran una crisis de gobierno. La situación sigue en desarrollo, con el juicio político como punto central en la agenda política paraguaya.





















