Trump acusó al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, de no querer poner fin al conflicto entre Ucrania y Rusia. En una declaración, Trump afirmó que Zelensky no está interesado en una solución política y que esto impide avanzar en negociaciones. A su vez, Zelensky acusó a Trump de intentar presionar a Ucrania para que se rinda ante Rusia.

Trump defendió su decisión de flexibilizar las sanciones contra Rusia, argumentando que no quiere alejar a Moscú de las negociaciones de paz. Según un decreto ejecutivo firmado el viernes, Trump eximió a ciertas personas y entidades rusas de sanciones alegando interés nacional. Esta medida generó malestar entre los republicanos del Congreso, que consideraron que se estaba violando la ley aprobada en septiembre.

Zelensky, por su parte, afirmó que Ucrania volvió a recibir información de Estados Unidos tras un periodo de suspensión. Sin embargo, también ofreció una nueva propuesta para cumplir con la petición de Trump de dejar de atacar las refinerías rusas. Esta propuesta fue presentada como un intento de mejorar las relaciones entre ambos países.

La tensión entre Trump y Zelensky se intensificó en la semana pasada, con acusaciones mutuas de presión. Zelensky sostuvo que Trump intenta forzar a Ucrania a rendirse, mientras que Trump acusó a Zelensky de no querer terminar la guerra por los fondos recibidos.

La situación refleja una ruptura en las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, con ambos líderes acusándose de influir en la toma de decisiones. Esta confrontación se produce en un contexto de creciente inestabilidad en la región, donde la guerra continúa y las negociaciones de paz se encuentran en un punto crítico.