EE.UU. Atacó la isla iraní de Qeshm en el estrecho de Ormuz. La ofensiva, reportada por medios estadounidenses y iraníes, se produjo a horas de las elecciones de medio mandato. La operación, limitada, se enmarca en una serie de ataques militares que Washington habría llevado a cabo en semanas recientes.

El ataque se dio tras un disparo del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) contra una aeronave militar estadounidense. Estados Unidos respondió con una operación contra objetivos en Qeshm. La acción se produce mientras Donald Trump busca un eventual acuerdo con Teherán.

Analistas señalan que Washington libra una “guerra administrada”, alternando ofensivas con acciones defensivas. La operación se suma a una presión creciente de Israel por una nueva escalada militar. La isla de Qeshm, estratégica por su ubicación en el estrecho de Ormuz, es un punto clave para el control del comercio de petróleo.

La tensión en Oriente Medio se intensifica con la proximidad de las elecciones en Estados Unidos. La campaña electoral pone a prueba el control republicano del Congreso y la capacidad de Trump para impulsar su agenda. A pesar de ello, el presidente afirmó que EE.UU. Tiene “control total” sobre Venezuela y “el 50 % del petróleo mundial”.

La operación contra Qeshm refleja la complejidad de las relaciones entre Estados Unidos e Irán, en un contexto de negociaciones y elecciones. La región sigue bajo tensión, con riesgo de escalada.