Hospitales estadounidenses han llegado a acuerdos con la administración de Donald Trump para dejar de ofrecer tratamientos de transición de género a menores. Al menos seis instituciones sanitarias se comprometieron a pagar multas y suspender estos servicios, según informó la prensa. La decisión se tomó tras una investigación del Departamento de Justicia que señaló que los tratamientos eran ilegales. Los hospitales habían sido investigados por proporcionar terapias de transición a menores sin autorización. La administración Trump había promovido políticas que restringían estos tratamientos. Los acuerdos buscan evitar sanciones más severas. Los pacientes y sus familias han expresado preocupación por la interrupción de los cuidados. La situación refleja un debate nacional sobre el acceso a la atención médica para personas trans.