El presidente argentino, Javier Milei, criticó duramente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) durante su discurso ante la Asamblea General en Nueva York. En su intervención, Milei tachó al organismo de "organización inútil" y lo acusó de alimentar a "la casta de parásitos". Además, cuestionó su capacidad para garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos. Su discurso se centró en la ineficacia de la ONU en temas como las Malvinas, la pandemia y la regulación de la inteligencia artificial.

Milei destacó su descontento con la acción de la ONU, afirmando que no ha logrado resultados concretos en asuntos internacionales. Su crítica se enmarca en una postura más nacionalista y desconfiada hacia instituciones multilaterales. Aunque no mencionó directamente a otros países, su discurso reflejó una visión crítica de la influencia de la ONU en la política global.

La reacción a su intervención fue variada. Mientras algunos líderes respaldaron su postura, otros cuestionaron su enfoque. Por ejemplo, el dirigente venezolano Hugo Chávez respaldó la participación de Delcy Rodríguez en la ONU, aunque no se alineó con las críticas de Milei. Mientras tanto, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, utilizó la ocasión para pedir elecciones libres en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití.

La ONU sigue siendo un tema de debate en la política internacional, con distintas posturas según los países. Milei, al igual que otros líderes, ha utilizado la plataforma de la ONU para expresar sus opiniones sobre temas globales. Su discurso en Nueva York refleja una tendencia a cuestionar el rol de instituciones internacionales en la toma de decisiones.