El ex-presidente paraguayo Santiago Peña fue detenido y puso bajo arresto domiciliario tras ser destituido por el Congreso por su rol en la crisis del Banco Ueno. La decisión fue tomada tras una votación unánime en el Senado, que lo declaró responsable del mal desempeño de funciones. La crisis, desencadenada por el cierre del banco digital más masivo del país, dejó a más de la mitad de la población sin acceso a sus fondos.
El Banco Ueno, que tenía más de 5 millones de usuarios, cerró de forma abrupta, afectando especialmente a jubilados y personas con cuentas digitales. La situación derivó en protestas generalizadas y en la renuncia del presidente Santiago Peña, quien presentó su dimisión para evitar un juicio político. Sin embargo, el Congreso lo juzgó y lo destituyó, acusándolo de negligencia en la gestión del sistema financiero.
La crisis se desencadenó cuando el Banco Ueno, que operaba en línea, dejó de funcionar, bloqueando los fondos de millones de clientes. Esto reveló vínculos entre el poder político y el sistema financiero, lo que generó desconfianza en la población. La Fiscalía investiga ahora los presuntos vínculos del ex-presidente con la entidad, mientras que el exdirector del Banco Central, Carlos Carvallo Spalding, también fue detenido.
La situación ha generado una gran inestabilidad en Paraguay, con manifestaciones y protestas que exigen transparencia y responsabilidad. El ex-presidente permanece en arresto domiciliario mientras se lleva a cabo la investigación. La crisis ha puesto en evidencia las fallas en la regulación financiera y la corrupción en el sistema político.

















