El ministro de Justicia, Fernando Rabat, enfrenta creciente presión tras la emisión de decretos que permitieron a 56 personas condenadas por delitos sexuales contra menores de edad acceder a rebajas de pena. La controversia ha generado críticas dentro y fuera del oficialismo, mientras voces del gobierno intentan defender la decisión.

El subsecretario de la Secretaría General de Gobierno, Gonzalo Arenas, reafirmó el respaldo del Ejecutivo al ministro Rabat, destacando que no ha cometido ningún hecho ilegal. Esta postura se da en medio de la polémica generada por los decretos, que han sido cuestionados por su impacto en la justicia y la protección de las víctimas.

La situación se intensificó con la intervención de senadores y diputados del oficialismo, quienes han manifestado su apoyo al Presidente Gabriel Boric en su decisión de mantener al ministro. Sin embargo, algunos sectores del partido han señalado que la postura del Ejecutivo no es suficiente para calmar las críticas.

La controversia se enmarca en un contexto de debate sobre la aplicación de la ley y la justicia penal, con debates públicos y discusiones en el parlamento. La decisión del ministro ha sido vista como un intento de equilibrar la aplicación de la ley con la necesidad de rehabilitación de condenados.

La situación sigue siendo delicada, con el ministro bajo observación por parte de distintos sectores de la sociedad y del gobierno. La respuesta del Ejecutivo seguirá siendo clave para resolver la controversia.